Juan que pasa con tus articulos porque razón no escribes o en su defecto porque no me los envías yo los coloco en la ret.
julioliy
Tuesday, October 31, 2006
Friday, October 13, 2006
EL OLOR DE LOS ROBLES.
Juan R. Martínez.
El que haya vivido en el campo sabe definir entre el olor de un pino, de un cedro y el de un roble, el roble, esa maravillosa y olorosa planta cuyas hojas se dice que son portadoras de felicidad y capaces de hacer felices los bolsillos de aquellas personas que las porten en los monederos o las billeteras. Como vemos, el roble es capaz de crear sueños y a la vez de hacer soñar. No hay nada más romántico que la sombra de un roble para descansar con una buena compañía.
Desde los inicios del siglo pasado (XX) el arte audiovisual tomó esta preciosa madera para sus escenas de amor y para ello le invito a que recuerde un título que fue llamativo en las pantallas de cine cubano en la primera mitad de centuria: Casta de roble. Tal vez la fuerza del nombre es lo que ha inducido a muchos en esta oportunidad, ya en pleno Siglo XXI a confundir la primera obra de ficción del cineasta Rigoberto López, Roble de Olor, con la añeja Casta.
Mucho se ha hablado en estos días de la cinta que para orgullo nuestro tuvo su estreno mundial en la sala Céspedes de Bayamo el pasado día 21 de octubre del 2003. Hablan unos diciendo que la cinta es una joya de la cinematografía y otros todo lo contrario; en ambos casos, lo que me sorprendió en las dos críticas leídas fue lo aguda e hiriente que una me resultó una mientras que la otra se deshacía en adornos, cintas, lazos y lisonjas. Siempre he creído que el crítico (sea de lo que sea) debe despojarse de prejuicios o pasiones antes de rendir un criterio para poder ser completamente imparcial y justo, y por supuesto, conocer de qué habla.
Roble de olor no es algo deleznable, ahora, si puede ser que no llene las expectativas de todos los que conocen el cine documental de Rigoberto López. El melodrama es una base sobre la cual se mueve toda esta historia del europeo que se enamora de la negra en los años de la esclavitud y tienen que luchar contra vientos y mareas. Es cierto que esta es una historia muy común, sin embargo, todavía se mueve y se seguirá moviendo y mucho más en el mundo latino ya que nos han criado con el halo romántico del melodrama y aunque algunos disfruten el pornodestrozo fílmico, esos algunos se mueven también ante un filme de lata dosis venal y lacrimógena.
Alguien me decía que por qué habían seleccionado a una actriz negra tan fea cuando había muchas negras bonitas. Analicemos este concepto racista, prejuiciado y acultural: los negros venidos de África, con la excepción de los etíopes, son generalmente de tez bien oscura, robustos los hombres y muy bien contorneadas las mujeres, las cuales generalmente son prominentes de bustos. Los labios gruesos, las orejas pequeñas, el cráneo redondo y las extremidades grandes, así como dientes muy blancos y nariz ancha son otras de las características del negro típico… entonces por qué la actriz es fea si parece una negra típica o modélica? ¿Porque no se parece físicamente en su rostro a una europea?
Se critica la fotografía… no se por qué ¡Realmente no me lo explico, una fotografía mejor no pudo existir para describir un filme de amor, esta fotografía es un icono móvil¡ Roble de olor no es, ni será la película del siglo, por otro lado, sus actuaciones teatralizadas se convierten en un enorme lastre estético. De cualquier manera, este roble no dejará mucho aroma en nuestros bolsillos para la buena suerte, pero seguramente que dejará un recuerdo agradable, pues historias como estas siempre se aceptan con agrado.
Viernes 9 de enero del 2004. Encuentros. Radio Bayamo.
EL APÓCALIPSIS ESTA EN LAS MENTES.
Por Juan R. Martínez.
Hace unos días salió a colación nuevamente el tema de la película Suite Habana, aún cuando no estábamos hablando de esta. Suite Habana se ha convertido en una película de obligada consulta para los cinéfilos, los innovistas, faranduleros y otras especies conocidas y desconocidas de las que existen bajo el reino de los cielos.No dudo que en un futuro, dada la sobre valoración maléfica que algunos le han atribuido, sea además una película de los cultos satánicos de mentes torcidas y cerebros obtusos.Bien recuerdo a la ya olvidada por muchos y mencionada por casi nadie Alicia en el pueblo de maravillas. Cinta que se ve lejos pero muy lejos de Suite en todos los sentidos, llegó a ser célebre en un tiempo dadas algunas interpretaciones, para mi, realmente tristes. Si esa película se hubiese puesto en las salas sin las cuartillas inquisidoras que le antecedieron no se hubiese despertado el interés extremo de muchas personas por ver lo que se decía que era casi un engendro del demonio. Sin embargo, luego circuló Adorables mentiras, película muy cuestionadora de muchas conductas sociales y demás. Chijona se arriesgó, pero la crítica mojigata no se detuvo a analizar su mensaje profundo y la película pasó por todos los cines sin penas ni glorias.
Si Suite Habana se hubiese puesto normalmente en los cines habría pasado lo mismo que con Adorables mentiras, estoy seguro. A los seres humanos solo hay que presentarles una propaganda negativa o que se salga de los parámetros comunes y enseguida tratarán de comerse la manzana. Personas que jamás he visto en un cine, ni mucho menos hablando de cine, porque ni saben ni les interesa el cine como arte, se han acercado a mi para pedirme la película pues quieren verla ya que dicen que esa película está de madre, que está durísima, que es tremenda crítica, que es contrarrevolucionaria, que está prohibida, que es mucho lo que se plantea.,.. Y una sarta más de ingenuidades que no he logrado registrar en mi memoria. Y entiéndase la palabra ingenuidades en su sentido original, no tiene su uso nada de peyorativo o sarcástico. Esas personas son ingenuas y su ingenuidad está dada por un problema cultural y por falta de ejercicio social. Recordemos al Pequeño Príncipe y su dibujo que para unos era una cosa y para él otra. Los criterios están, desde mi punto de vista, dados por la experiencia social de cada individuo, por sus principios, por sus ideas, por la forma en que enfrente la vida, por la aprehensión que haya hecho de los postulados martianos y de su propia conciencia. Un individuo de mente torcida va a ver todas las cosas torcidas, pues serán tantas las vueltas que tendrán que dar las imágenes para llegar a la neurona destinada que se torcerán en el camino. Las cosas son como usted quiera que sean en su subconsciente.
No me considero más casto que nadie, ni mucho menos santo. No soy amigo personal de Fernando Pérez ni mensajero o peregrino de bondades, soy sólo un espectador que entra a ver las películas desprejuiciadamente y con ojo crítico.De ese modo entré al cine Chaplin en La Habana hace ya unos cuantos meses, cuando aún no habían nacido los llamados estigmas que algunos han deseado volcar sobre esta película de Fernando, el hombre de Hemingway, Clandestinos y La vida es silbar entre otras obras. No sabía que la película carecía de diálogos, pero ya me habían dicho que era un documental o algo parecido a ello. Aunque estamos acostumbrados a los diálogos y demás cosas del cine contemporáneo me acostumbré muy rápido a la propuesta: me atraparon las historias y la banda sonora, por supuesto que la fotografía esa que penetra a descubrir realidades y resquicios de lo privado con un bello contraste de luces y sin esquemas es también uno de los mejores y más fieles cómplices de Fernando en su propuesta.¿Y qué me decía la propuesta? Pues sencillamente, mira a esta gente que está a tu alrededor y que por ser tan cotidianas no te has percatado de que existen y tal vez no por egoísmo, sino por lo vertiginoso de nuestra existencia en estos tiempos de ordenadores y del glamour que contrasta con lo común y lo grotesco. De ese modo descubrí una historia de amor compartido en cada uno de los casos que nos plantea Suite Habana; descubrí un mensaje humanista muy grande; encontré lo que podría llamarse la raíz de la solidaridad humana y que es necesario que nos conozcamos más los unos a los otros. Vivimos en el mismo pueblo, en la misma isla y nos alumbra el mismo sol, y sin embargo somos casi desconocidos de nuestros vecinos y viceversa. Suite Habana es un mensaje de amor entre los seres humanos lejos de una crítica a nada. Si hay una crítica, desde mi punto de vista es la crítica a las posiciones que tomamos en nuestro paso por la vida y al individualismo. Una amiga, luego de ver la película, me comentaba, algo parecido a mi punto de vista y luego añadía que sus vecinos x,y,z… eran personajes para una Suite Habana. Guardé silencio y medité en lo que ella me decía. Me percaté de que todos somos una historia de Suite Habana. Pregunto entonces, ¿no es Suite Habana una invitación a mirarnos por dentro de una manera analítica y de mirar a quienes nos rodean como si nos mirásemos a nosotros mismos? Cuando se particulariza la realidad para verla exclusivamente en una pantalla en la cual no veremos nada más que esa realidad que nos están dando (falseada o no) podemos encontrarnos con los detalles más inimaginables y reflexionar sobre cosas que nunca habían pasado por nuestras mentes. Es esa la razón por la cual Lenin aseguró en una oportunidad que “el cine es la más importante de todas las artes”.
Suite Habana no debe, ni puede convertirse en un virus maligno porque no lo es: el Apocalipsis de Suite Habana solo puede existir en las mentes de los apocalípticos, esta cinta es una muestra del amor al prójimo y el respeto al otro que cada día nos inculca la Revolución, es una oda a la solidaridad humana, a la solidaridad entre cubanos. Esta película es una invitación a decir, si no veo las verdades por encontrarme absorto en lo común, ayúdame a descubrirlas para rehacer las historias, mi historia , dentro de la Suite de Cuba.
Viernes 16 de enero del 2004. Encuentros. Radio Bayamo.
“Mi pasión es buscar imágenes”
Conocido como promotor cinematográfico, este Hijo Adoptivo de Bayamo incursiona en varias manifestaciones artísticas, aunque dice preferir el cine. Su docudrama Los hijos de su espada, será presentado simultáneamente en las salas de video de Granma
Por Carlos Manuel PérezFoto Luis Carlos Palacios
Aunque orgulloso de haber nacido en Ceibabo, barriada aledaña a Delicias, Puerto Padre, Las Tunas, hace poco más de 50 años, Juan Ramírez Martínez se siente todo un bayamés, especialmente luego de haber sido declarado Hijo Adoptivo de la ciudad, en ocasión del aniversario 490 de esta. “En mi niñez me hablaron de la historia de este pueblo, desde entonces quedé fascinado”, dice despejando toda posibilidad de retórica insustancial.
Posee un currículum artístico que da testimonio de su incursión en la literatura, la radio, la televisión, la crítica y la realización cinematográficas. A pesar de ello asegura que prefiere esta última: “Mi pasión es buscar imágenes, tratar de llevar a los demás el mundo que veo”. Habla de un proyecto: una película de largometraje, cuyo tema partiría de un cuento del fallecido Gelasio Barrero. Comunicador por excelencia, no rehúsa el diálogo sobre todos los caminos que transita. -Entre los libros que ha publicado, ninguno pertenece al mismo género, ¿cómo logra tal diversidad?-Siento que tengo cosas que expresar de manera literaria, y cada una me exige una forma diferente. Por eso, sin ser un poeta consumado, hago poesía; sin creerme escritor, escribo narrativa, testimonio... Considero una ventaja haber sido alumno de personalidades como la doctora María Dolores Ortiz, Vicente González, Max Figueroa, Humberto Bravo, entre otros. Ellos me ayudaron mucho e incentivaron esa vocación quizá adquirida en la infancia, cuando aprendí a leer autodidactamente, según cuenta mi mamá. -En la radio se quedó nada más con un comentario cinematográfico, luego de largo tiempo haciendo de todo un poco, ¿qué pasó, le perdió amor?-Nada de eso, el comentario cinematográfico que mantengo en la revista cultural Encuentros, es el ancla que me permite no separarme del medio, muestra de que no dejo de amarlo. Pero mi alejamiento responde a decisiones necesarias ante circunstancias determinadas. “Hice un programa que me sigue gustando, y si me dieran oportunidad volvería a hacerlo: Diálogo franco, con el cual obtuve por dos años consecutivos premios en el Festival nacional de la radio cubana. Lo creaba con mucho corazón y tacto, pero por desavenencias fue suprimido de la tira dominical de la programación. Entonces sobrevino todo.”-Quiere decir que podría volver a la radio en cualquier momento...-Si me admiten un espacio al estilo de Diálogo franco...-¿Qué le aporta el trabajo en la televisión?-Cuando se hace en vivo, la televisión da mucha agilidad, obliga a tomar decisiones rápidas, te mantiene en una cuerda floja. -¿En el cine y el video, cómo logra combinar la realización con la crítica?-Aunque la creación me fascina, también disfruto mucho valorando lo que veo. Ya había hecho algunos documentales cuando comencé a escribir, primeramente reseñas y después crítica. Gané en algunos concursos, hasta alcanzar el aval que me permitió ingresar en la Asociación Cubana de Prensa Cinematográfica. Mi divisa es dejar que los demás critiquen lo que yo hago, y yo critico lo de los demás.-La realización cinematográfica no es exactamente lo mismo que la de video y usted incursiona en ambas, ¿responde ello a una necesidad de expresión?-El video es mucho más económico y accesible, aspectos que a veces obligan a uno. En el mundo hay muchos enfrascados con esa técnica y si luego la obra lo amerita la transfieren a celuloide. Humberto Solás hizo Miel para Ochún así. Se impone, ante todo, hacer. Y ese es mi caso, ante la imposibilidad de acceder al gran formato, recurro a este. Pienso, además, que lo más importante es comunicar, que la gente reciba lo que realizas. -De lo último que ha hecho, lo más interesante es Evo Eón, Un documental original y Los hijos de su espada, tres materiales diferentes en sus maneras de plantearse y en contenido...-A pesar de sus diferencias sustanciales, si reparas, los tres tienen un hilo martiano. Evo Eón era algo que quería hacer un poco más académicamente, con mayor mesura, aunque artístico con cierto corte didáctico; resulta un ejemplo típico de documental, sigue las reglas clásicas del género.“En cambio, Un documental original responde a una vieja idea de hacer un documental en tiempo real y en un solo plano. Se me dio la oportunidad con la Original de Manzanillo, cuando era organizado el homenaje por su aniversario 40. Fue algo maravilloso, porque me propició el título exacto. En este utilizo tres líneas narrativas con las que le doy la posibilidad al espectador de que escoja lo que desea escuchar y ver dentro del mismo material.“Los hijos de su espada lleva mi punto de vista acerca del ímpetu de la Revolución Bolivariana: su surgimiento, el golpe de estado de abril de 2003, etcétera. El proyecto fue auspiciado por la Fundación por la Unidad de los Pueblos, de Venezuela. Le incluí elementos dramatizados, porque deseaba presentarlo de otra forma. Este es un trabajo con fuerte carga política y social.” -¿Como cuál director cinematográfico te gustaría ser?-Los directores que me apasionan son Stanley Kubrick, Alfred Hitchcock y, en Cuba, además, me encanta lo que hace Humberto Solás... -¿La declaración como Hijo Adoptivo de Bayamo, resultó el cumplimiento de un sueño?-A pesar de mi amor por esta ciudad, nunca había pensado en eso, me tomó por sorpresa. Es el regalo más bello que Bayamo podía haberme hecho.
Tuesday, October 10, 2006
El desarrollo del complejo mundo cultural, el estado de las artes, historia y filosofia, narrativa cine y video , critica de arte, guión cinematografico y debates sobre propuestas culturales o proyectos de envergadura locales e internacionales eso y más será los que encontrarás en este espacio de intercambio cultural
Gracias.
Juan Ramírez
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